
La prenda simboliza las tradiciones de México, la identidad de su pueblo y la riqueza de sus textiles.
Fue bordado a mano por las artesanas Elvis Guerra, Dayari Ramírez, Reyna Montero y Lorena Martínez, quienes forman parte del taller Biulú, ubicado en Juchitán de Zaragoza.
La composición de sus flores recupera un antiguo diseño heredado de Petrona, abuela de Elvis, y forma parte de la memoria familiar.
El trabajo de las artesanas representa dedicación, experiencia y sensibilidad para dar vida a una pieza elaborada con aguja de gancho; se trata de una colaboración especial para la presidenta de México.
El diseño es de Thelma Islas Lagunas y Crystel Martínez Torres; representa el diálogo entre la herencia artesanal y la visión contemporánea de la indumentaria mexicana.
La confección, realizada por Saúl Mosqueda, completa la pieza creada especialmente para celebrar la noche más representativa de nuestra identidad nacional.
