
Ante el contexto político que vive el Partido Acción Nacional (PAN), marcado por la salida de algunos de sus miembros y las tensiones internas tras las elecciones recientes, la diputada federal panista Cristina Márquez Alcalá hizo un llamado a la reflexión y a la renovación del partido sin sacrificar su identidad ni sus principios fundacionales.
En una postura difundida a través de un artículo de opinión, la legisladora por Guanajuato señaló que el PAN enfrenta una encrucijada clave: “modernizarse” siguiendo agendas ajenas a su doctrina o renovarse desde sus raíces ideológicas, adaptando sus principios a los desafíos actuales del país.
“No me manifestaré sobre quienes se han ido, sus motivos tendrán y se respetan las decisiones individuales. Sin embargo, es necesario reconocer que Acción Nacional no se encuentra en uno de sus mejores momentos”, escribió Márquez.
La diputada dejó en claro que el partido no puede perder su esencia humanista ni ceder ante el pragmatismo electoral que, a su juicio, convierte a los partidos en estructuras maleables sin propuestas sólidas ni identidad.
“La renuncia a los principios de Acción Nacional significa convertirlo en una oferta igual a la de otros partidos, sin identidad política alguna. Eso no abona en nada a una sociedad cansada de escuchar las mismas propuestas”, puntualizó.
Cristina Márquez subrayó que Acción Nacional debe seguir construyendo desde tres pilares fundamentales: la familia, el bien común y la defensa de las libertades, recordando que el PAN ha superado antes momentos difíciles y ha resurgido con mayor fuerza.
“Acción Nacional siempre ha sido más grande que todos sus problemas y ha resurgido con más fuerza. Ya lo ha demostrado antes y en esta ocasión no será la excepción”, concluyó.
La reflexión de la legisladora se da en medio de un ambiente de crítica y autocrítica dentro del panismo, donde distintas voces —desde la militancia hasta liderazgos nacionales— debaten el rumbo que el partido debe tomar rumbo a los próximos procesos electorales.
