
La diputada federal Cristina Márquez, en representación del Grupo Parlamentario del PAN, presentó una importante iniciativa en la Cámara de Diputados, enfocada en garantizar el derecho a la educación, la salud, la igualdad y la integridad de niñas, niños y adolescentes en México. Durante su intervención, Márquez subrayó la necesidad de cumplir con los compromisos establecidos en la ley de educación, que mandata que el Estado debe destinar el 8% del Producto Interno Bruto (PIB) a este sector, en lugar del actual 3%.
La diputada criticó que, pese a los recursos destinados a proyectos estratégicos de infraestructura, se ha dejado de lado una inversión adecuada en el sistema educativo. “¿Y las escuelas? ¿Dónde quedaron?”, cuestionó Márquez, señalando la desatención hacia programas fundamentales para la niñez, como las escuelas de tiempo completo, que fueron eliminadas hace cuatro años y reemplazadas por un programa de infraestructura poco claro, llamado La Escuela es Nuestra.
El planteamiento de la iniciativa busca restablecer y fortalecer los derechos de niñas y niños a través de un programa que incluya horarios extendidos en las escuelas y el suministro de alimentos nutritivos, especialmente en las zonas más vulnerables. Márquez enfatizó que este esquema no debe depender de la disponibilidad presupuestaria, pues se trata de un derecho fundamental. “La mejor nutrición, como lo ha señalado la OMS, garantiza un mayor aprovechamiento escolar y un incremento en la salud de los educandos”, destacó.
Además, subrayó los beneficios para las familias mexicanas, argumentando que el 65% de los niños que asisten a estas escuelas recibe su primer alimento del día ahí. También mencionó que este programa permitirá que padres y madres puedan salir a trabajar con la tranquilidad de que sus hijos se encuentran en un espacio seguro y controlado, mientras desarrollan habilidades y aprenden.
La iniciativa presentada por la diputada Márquez también apunta a la prevención como eje fundamental, recordando que cuando desaparecieron las escuelas de tiempo completo, muchos niños quedaron en situaciones de riesgo o desamparo, y sus familias vieron afectada su estabilidad económica, ampliando así las brechas de desigualdad.
“Hoy cumplimos un compromiso con los vecinos del Distrito 6 de León, Guanajuato, al trabajar por sus familias y por el futuro de las próximas generaciones”, finalizó.